Después de la intervención
Complicaciones
Complicaciones
Cualquier actividad que desarrollemos en la vida conlleva un riesgo. Por eso, cada vez que es necesario ponemos los medios para evitar la aparición de consecuencias indeseables de nuestros actos. Por ejemplo, cuando vamos a iniciar un largo viaje en nuestro coche procuramos estar descansados, no comer demasiado y no beber alcohol, y nos aseguramos de que el coche que vamos a conducir se encuentra en perfectas condiciones. De la misma manera, cuando un cirujano responsable va a intervenir a un paciente se rodea de todos los medios técnicos y humanos para evitar la aparición de complicaciones y, en el improbable caso de que aparezca alguna, tratarla correctamente. Para conseguir ese objetivo resulta fundamental que el cirujano haya tenido una buena formación, acumule la suficiente experiencia y, por supuesto, realice la intervención en un hospital dotado de todos los medios necesarios.
Durante y después de cualquier intervención quirúrgica pueden aparecer complicaciones relacionadas con la técnica quirúrgica en sí o con la anestesia utilizada en ella: alergias a fármacos, hemorragias, infección de tejidos, problemas en la cicatrización de las heridas, etc. Las intervenciones de Cirugía Estética no están excluidas de este riesgo, si bien es cierto que el porcentaje de complicaciones generales en ella es mucho menor que en otras especialidades como la Neurocirugía, la Cirugía Cardíaca, de Tórax, etc. Esto es debido, por una lado, a que la Cirugía Estética suele realizarse en individuos sanos. Y por otro, a que la anestesia, aún siendo general, no es tan profunda como en esas otras especialidades, ya que la intervención se limita a tejidos superficiales y no es necesario penetrar dentro de cavidades anatómicas como el cráneo, tórax o abdomen.

