Fotodepilación

La fotodepilación (del griego photôs, que significa luz) es el tratamiento médico estético cuyo objetivo es la destrucción del folículo piloso por medio de una fuente de luz láser o de Luz Pulsada Intensa.

El mecanismo de acción del láser y de la Luz Pulsada Intensa (IPL) para la depilación es el mismo: la fototermolisis selectiva. La absorción selectiva de luz por el folículo piloso, provoca su destrucción y, consecuentemente, la caída del vello, sin verse afectado el tejido de alrededor. El crecimiento posterior del vello es cada vez más débil y lento. Con el tiempo, el resultado llega a ser muy duradero y prácticamente definitivo.

Durante la sesión de fotodepilación se suelen sentir molestias leves, similares a las de un latigazo producido con una goma elástica, y que no suelen requerir ningún tipo de anestesia. Algunas pacientes, especialmente cuando se tratan zonas especialmente sensibles como las ingles, prefieren que se les aplique anestesia tópica en forma de crema (EMLA®) para reducir un poco esas molestias.

Los efectos secundarios de la fotodepilación son escasos y duran unas pocas horas, limitándose a un ligero enrojecimiento e hinchazón de la zona tratada, similar a los que produce una quemadura solar. Después del tratamiento, si la zona tratada está expuesta a los rayos del sol, la paciente deberá protegerla con cremas de protección solar.

En nuestro centro, todos los tratamientos de Medicina Estética, incluídos los de fotodepilación con láser o IPL, son realizados por la Dra. Berta Rojas Blanco, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.