Tratamientos eficaces

Hasta hace unos años la Cirugía Estética era la única respuesta que la medicina podía ofrecer para luchar contra aquellos factores que deterioran el aspecto de la piel debido al paso de los años, como las arrugas y ciertas manchas en la piel, o sin relación alguna con el envejecimiento, como el exceso de vello, falta de relleno en los labios, etc. Sin embargo, la aparición de nuevos fármacos y el desarrollo de técnicas médicas innovadoras, junto con el avance de la investigación en la tecnología láser/IPL, han contribuído eficazmente a mejorar en la última década el tratamiento de estos problemas estéticos, reduciendo al mismo tiempo su agresividad.

Con el paso de los años, la piel y los tejidos blandos de la cara sufren ciertos cambios. Estos FACTORES CAUSANTES DEL ENVEJECIMIENTO DE LA CARA son los siguientes:

  • La disminución de la elasticidad de la piel de la cara participa en la aparición de dos signos del envejecimiento facial. Por un lado, provoca de forma directa la formación de arrugas finas en las mejillas. Y por otro, ayuda a que aparezcan unas arrugas, más profundas que las anteriores, en la parte superior de la cara (en la frente y alrededor de los ojos), cuyo verdadero origen es el movimiento de los músculos de expresión, motivo por el cuál se denominan arrugas dinámicas o de expresión;
  • La atrofia de la grasa presente bajo la piel (denominada tejido celular subcutáneo) es la responsable de la pérdida de relleno de los pómulos, y consecuentemente de la característica forma oval de la cara juvenil, así como el escaso volumen en los labios, aunque esta última situación puede no estar causada por el envejecimiento;
  • Por último, la disminución en la elasticidad de los ligamentos que mantienen la piel unida a los tejidos profundos provoca la caída de la piel de la mejilla y la formación de unos surcos en la parte inferior de la cara, desde el ala de la nariz hasta la comisura del labio (surco nasogeniano) y desde ésta hasta el mentón (surco labiomentoniano, también llamado “línea de marioneta”).

Además de estos tres factores, la exposición al sol y a ciertos tóxicos (fundamentalmente al alcohol y al tabaco, pero también la contaminación ambiental), la mala alimentación y el ritmo de vida acelerado (el famoso stress) pueden adelantar la aparición de esos signos de envejecimiento.

Además de los tratamientos estéticos no médicos, como masajes, drenajes, etc., que son realizados por esteticistas y otros profesionales no médicos en los centros de belleza, los TRATAMIENTOS MÉDICOS eficaces para la mejoría del aspecto estético del individuo son los siguientes:

  • La infiltración de sustancias de relleno para el tratamiento de las arrugas estáticas de la cara, fundamentalmente del surco nasolabial (el que se forma desde el ala de la nariz a la comisura labial) y del surco labiomentoniano (que aparece desde la comisura labial hasta el mentón). Además, la infiltración de ácido hialurónico atrae agua e hidrata la piel, rejuveneciéndola, y aporta volumen a los labios;
  • La infiltración de pequeñísimas dosis de toxina botulínica, cuyo nombre comercial fue durante muchos años Botox® y los actuales, Vistabel®, Azzalure® o Bocouture®, para el tratamiento de las arrugas dinámicas o de expresión en la frente, entrecejo y “patas de gallo”;
  • Fotorrejuvenecimiento: mediante la aplicación de láser o de Luz Pulsada Intensa (IPL) se remodela el colágeno dérmico, consiguiendo reducir las arrugas, aumentar el tono de la piel, y mejorar el aspecto general de la piel;
  • Peelings químicos: abrasión superficial de la piel mediante la aplicación de sustancias químicas sobre ella, con el objetivo de inducir una nueva formación de colágeno, consiguiendo una piel de mejor aspecto, más tersa y luminosa;
  • Manchas melánicas: las manchas de color café con leche que aparecen en la piel con la edad pueden eliminarse con la utilización de la Luz Pulsada Intensa (IPL);
  • Manchas vasculares: la Luz Pulsada Intensa (IPL) y el láser Neodimio-Yag de pulso largo permiten el tratamiento de lesiones vasculares superficiales: telangiectasias, varículas, hemangiomas, malformaciones arterio-venosas, etc.;
  • Fotodepilación: la luz pulsada intensa permite la eliminación eficaz y duradera del vello facial y corporal;
  • La infiltración de sustancias esclerosantes en las venas superficiales de mediano calibre, que aparecen en la piel de las piernas y muslos en pacientes con varices, permite la eliminación de aquellas.

Comparados con las técnicas de Cirugía Estética, estos tratamientos de Medicina Estética tienen la VENTAJA de ser poco agresivos y de no alterar la vida diaria de la persona que se somete a ellos. El paciente acude a la consulta, y sale de ella con el tratamiento hecho, sin verse afectada lo más mínimo su vida laboral o social.

Además de las posibles complicaciones y efectos secundarios específicos de cada uno de ellos, el INCONVENIENTE fundamental de algunos de estos procedimientos médico-estéticos es que sus resultados tienen una duración limitada y, por tanto, es necesario un nuevo tratamiento tiempo después de haber sido realizado el primero. Por otra parte, no todas las personas que quieren mejorar su aspecto necesitan un tratamiento de Medicina Estética. Hay casos en los que es imprescindible recurrir a algún tipo de intervención quirúrgica para resolver un determinado problema (por ejemplo, una blefaroplastia para eliminar las bolsas de los párpados), y otros en los que ningún tipo de tratamiento médico conocido hasta ahora podrá ayudar a la persona que quiera mejorarlo (como, por ejemplo, las famosas ojeras).

Si usted está buscando una solución médica para un problema estético que le preocupa, póngase en manos del especialista adecuado. En nuestro centro, todos los tratamientos de Medicina Estética son realizados por la Dra. Berta Rojas Blanco, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, con amplia formación y dilatada experiencia en este tipo de tratamientos, que le informará de forma sincera y honesta de las posibilidades de resolver su problema y del tipo de tratamiento útil para conseguirlo.