Arrugas de expresión / toxina botulínica

Con el paso de los años, la contracción repetida de los músculos de expresión de la cara, unido a la disminución de la elasticidad de la piel, hace que aparezcan arrugas sobre ella. Debido a su origen, estas arrugas se denominan dinámicas o de expresión, y aparecen especialmente en el tercio superior de la cara: en la frente, el entrecejo y en el canto externo de los ojos, provocando la aparición en esta última localización de las famosas “patas de gallo”.

La toxina botulínica tipo A actúa sobre la placa neuromotora de los músculos, produciendo la paralización de las fibras musculares allí donde se infiltra. Su primera aplicación médica tuvo lugar en EE.UU. a final de la década de los ´80s, como tratamiento del estrabismo y del blefaroespasmo. En 2001 se autorizó su uso en el Reino Unido para el tratamiento de la hiperhidrosis axilar severa y en el año 2004 las autoridades sanitarias españolas la autorizaron para fines estéticos.

Hoy en día su uso más frecuente en todo el mundo es en el campo de la Medicina Estética, concretamente para el tratamiento de las arrugas dinámicas o de expresión. El efecto de una infiltración dura unos 4 meses, tiempo tras el cuál hay que realizar una nueva infiltración para mantener el resultado. A medida que se repiten las infiltraciones, cada 4 ó 6 meses, el efecto suele ser más duradero. El inconveniente de este tratamiento es, como hemos visto, que su efecto es temporal. Su ventaja, mejorar y rejuvenecer el aspecto de la cara sin necesidad de cirugía y sin alterar en absoluto su ritmo de vida diario de la persona que se somete a él.

La toxina botulínica también se ha demostrado eficaz en el tratamiento de la hiperhidrosis o sudoración excesiva, bloqueando los nervios que llegan hasta las glándulas que producen el sudor. El problema afecta fundamentalmente a las palmas de las manos y en las axilas y es en esas localizaciones donde debe infiltrarse. Su efecto también es temporal, aunque más duradero que en el caso de las arrugas de expresión, en este caso de unos 10 meses.

En nuestro centro, todos los tratamientos de Medicina Estética, incluído el tratamiento con toxina botulínica, son realizados por la Dra. Berta Rojas Blanco, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.