Cara y cuello
Relleno de arrugas estáticas
Relleno de arrugas estáticas
A diferencia de lo que sucede con las arrugas dinámicas, las arrugas estáticas no aparecen como consecuencia del movimiento de los músculos de expresión de la cara, sino debido a la falta de elasticidad de los tejidos blandos (tanto la piel como los ligamentos que la mantienen suspendida en su sitio). Esta falta de elasticidad provoca la caída la piel de las mejillas sobre la parte inferior de la cara y la formación de dos surcos: el surco nasogeniano, desde el ala de la nariz hasta la comisura de la boca, y el surco nasolabial, desde la comisura de la boca hasta el mentón. Al ser su origen diferente que el de las arrugas dinámicas, su tratamiento también lo será, y consiste en la infiltración de ácido hialurónico justamente por debajo de la piel.
El ácido hialurónico es una sustancia presente de forma natural en los tejidos de los seres vivos (fundamentalmente en los cartílagos de las articulaciones y en la piel) y tiene la capacidad de atraer agua hacia sus moléculas. Es esta capacidad para atraer agua la que lo ha hecho eficaz en Medicina Estética para el relleno de surcos y arrugas estáticas.
Desde el descubrimiento de esta aplicación, la investigación en este campo ha llevado a la aparición en el mercado durante los últimos años de nuevos productos con diferentes densidades de ácido hialurónico, empleándose unos u otros en función de la profundidad de la arruga y del espesor de la piel que la cubre. Cuanto más profunda y marcada sea la arruga, y más gruesa la piel que la cubre, más necesario será utilizar un ácido hialurónico de mayor densidad para cumplir eficazmente su cometido.
El ácido hialurónico es una sustancia reabsorbible y, por tanto, su efecto es temporal, concretamente de unos 6 meses. Este es su inconveniente. A diferencia de otras sustancias reabsorbibles, como el colágeno, no provoca reacción alérgica alguna. Esta es la ventaja del relleno de arrugas estáticas con ácido hialurónico, además de mejorar y rejuvenecer el aspecto de la cara sin necesidad de intervención quirúrgica alguna, y sin alterar el ritmo de vida diario de la persona que se somete a él.
Con el objetivo de mejorar las arrugas estáticas, han sido infiltradas en algunos centros durante los últimos años determinadas productos no reabsorbibles. Aunque puede resultar muy atractivo para la paciente, por su carácter permanente, conviene recalcar que NO SE DEBEN INFILTRAR SUSTANCIAS NO REABSORBIBLES EN LA CARA, con el fin de evitar la más que probable aparición de complicaciones de diferentes tipos como intolerancia, reacciones alérgicas, formación de granulomas, descolgamiento de tejidos con el tiempo, etc.
Existe en el mercado un compuesto reabsorbible, mezcla de ácido hialurónico y fosfato tricálcico (BTCP), denominado Atlean ®. Este compuesto añade, al efecto retenedor de agua por parte del ácido hialurónico, la estimulación en la formación de colágeno, propia del BTCP. Es útil, por lo tanto, para el tensado y reafirmado de la piel, mejorando el aspecto de la cara. Infiltrándose en el borde mandibular puede mejorar el contorno del cuello. Su efecto es más visible a los pocos días de la infiltración. Suelen ser necesarias dos sesiones, separadas entre ellas unas 6-8 semanas para apreciar el mejor resultado, pero el resultado real no se observa hasta pasados dos meses. Este efecto suele durar entre 12 y 15 meses, siendo necesaria repetir la infiltración una vez al año para mantener el resultado. Su uso está recomendado en pacientes de entre 35 y 50 años para reafirmar los tejidos de la cara y del cuello.
Todos los tratamientos de medicina estética, incluída la infiltración de sustancias de relleno para el tratamiento de arrugas estáticas, son realizados en nuestro centro por la Dra. Berta Rojas Blanco, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora.

